Nueva visita a la taberna japonesa Izakaya Okina, mediodía, mitad de agosto y afluencia más que respetable. Es un claro síntoma de que funciona, y con razón.

Izakaya Okina es un japonés más informal que otras referencias en la ciudad de Murcia, cocina más sencilla, hay quien dice que precisamente por ello más autentica, que maneja buen producto a precios contenidos para lo que suele ser un restaurante japonés, por lo que es una muy buena opción para quitarse el antojo de japonés en un formato más distendido, sin por ello renunciar a comer bien, o también para iniciarse en la gastronomía japonesa.

Situado en la «zona de las tascas”, el local es pequeño y sencillo, pero acogedor. Responde más al concepto de taberna que al de restaurante, informal por lo tanto, donde los platos están concebidos para compartirlos al centro de la mesa, y que además cuenta con una barra en la que también se come muy a gusto observando como trabaja el chef. El servicio es atento y muy correcto.

Los fines de semana suele estar completo, por lo que hay que reservar con cierta antelación. También existe la opción de realizar un pedido a recoger (no tienen servicio de reparto a domicilio), lo que está muy bien porque permite cenar japonés en casa a un precio relativamente contenido y en un nivel de calidad muy superior al de cualquier sushi take away.

No leímos la carta, suficientemente variada hay que apuntarlo, y nos dejamos aconsejar porque suelen tener muy buenas preparaciones fuera de carta, aunque esta vez, tal vez por las fechas, no estaban disponibles.

Comenzamos con Las Yaki Gyoza Carne, rematadas en la plancha tras la cocción. Tanto en su versión de carne o de verdura son imprescindibles, un delicia, jugosas y sabrosas, y eso en las gyozas no es tan fácil. Nos atrevemos a decir que tal vez son las mejores de Murcia.

 

El Usuzukiri Pez Mantequilla (rollitos de pescado rellenos de setas), segundo entrante, mantiene el buen nivel de las Gyozas. Muy sabroso, aunque arriesgado, funciona muy bien como entrante ya que los bocados son pequeños y ligeros. 

 

Tras dar buena cuenta del Tartar de atún, que lo tienen muy conseguido y es otra buena opción para comenzar, seguimos con el Niguiri atún con foi y el Futomaki Ryoji (Salmón, mango, ikura, langostino y mahonesa japonesa). Ambos solo correctos.

En el niguiri, aunque el atún es de calidad, el trozo de foi es testimonial, y si has probado en niguiri Enso, su primo mayor, lo primero que te vendrá a la cabeza es la comparación entre ambos (lo que tal vez vicie el juicio), y verás que les separan años luz. Recordamos de otras veces bastante mejor por ejemplo el niguiri de vieira Okina Style. Al futomaki le falta potencia y sabor a nuestro entender. Fue lo que menos gustó.

 

Recuperamos el ritmo y el buen hacer con el Uramaki Anguila (anguila, crema de queso y aguacate), bastante sabroso, y el Uramaki Rainbow (aguacate, cangrejo, tobiko, salmón, atún y mahonesa murciana), tal vez la mejor preparación, la más compleja y completa. Ambos muy bien.

 

 

De postre unas bolas del clásico helado de té verde. Para cumplir el expediente, sin más. En carta tienen solo otro postre más, el Ice Baby, un Mochi (masa de arroz rellena) que esta vez no pedimos, pero de otras visitas podemos decir que resulta más convincente que el helado y sin duda es bastante mejor opción.

 

Regamos la comida con unas cervezas artesanales japonesas. Un acierto, merece la pena, bastante ricas, y permite salirse de las cervezas japonesas de siempre. Hay más variedad, así que habrá que volver a pedirlas. A 4,5. Euros la unidad, ojo.

 

Precio medio 25-30. Euros por persona. Seguramente, relación calidad, el mejor japonés de murcia.

Importante: Reservar con antelación.

Izakaya Okina
C/Andrés Baquero, 9
30.0001 Murcia
Tel: 968 11 88 24