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Después de un tiempo volvemos a «La Taúlla» de Julio Velandrino y podemos decir que las (buenas) sensaciones de la última visita no han cambiado: un sitio diferente y acogedor, un muy buen cocinero, un servicio más que correcto, y todo hay que decirlo, un precio ajustadisimo para la experiencia que ofrece, hacen de La Taúlla un restaurante de lo mas recomendable, de lo mejor en Murcia y alrededores, y ello aunque le falten por pulir pequeños detalles.

La Taúlla se encuentra en Espinardo, a unos 10 minutos en coche del centro de Murcia, y ocupa lo que antiguamente fue un molino de pimentón, del que se conserva maquinaria a la vista, lo que junto con una decoración acorde al uso original del local le da un encanto innegable. Lugar diferente y bonito, que además han sabido transformar en acogedor, con buen menaje y suficiente distancia entre las mesas, al que no obstante su especial acústica le penaliza algo, especialmente con mesas numerosas y animadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la Taúlla no hay carta, el chef elabora un menú con productos de temporada, en los que priman las verduras de la huerta y los pescados murcianos, y que va cambiando por lo tanto según el producto de que disponga: cocina de producto acompañada de un nivel técnico notable que sirve para darle más protagonismo y vistosidad, técnica la servicio del producto, y no al revés como muchas veces ocurre. Esta vez se nos ofrecieron dos posibilidades: un menú corto de 5 platos y postre (30.Euros), y otro largo de 8 platos y 2 postres (40.Euros), bebidas a parte. Elegimos el menú largo, e hicimos bien, ya que no resulto «tan largo», y si bien quedamos de sobra satisfechos no fue para nada exagerado, por lo que creemos es la mejor opción.

Comenzamos con unas patatas «Acho», aperitivo típico en la casa, y unos langostinos, presumimos que del mar menor, al centro de la mesa. Punto de cocción y sal perfecto. Muy ricos, un buen comienzo.

 

Ya propiamente con el menú, el primer paso es una composición de 3 aperitivos que se presentan a la mesa juntos, entre los que resaltamos el Boquerón Tai marinado en salsa japonesa. Mucho sabor y vistosidad, y todo con sentido. Muy bien.

 

En los siguientes tres platos Julio Velandrino despliega su sobresaliente saber hacer en lo que al tratamiento de la verdura se refiere. En esto destaca especialmente el cocinero, que consigue, siempre con mucho sentido, puntos de cocción, texturas y sabores magníficos, ello con técnicas y preparaciones modernas y vistosas, lo que le hace elevarse claramente sobre el panorama gastronómico murciano. Es sin duda lo mejor del menú, de hecho apostaríamos con un menú totalmente dedicado a la huerta, merecería la pena seguro. Sin desmerecer para nada el «Gazpaviche», esplendido, lo mejor del menú fue el Piz-Taco, impresionante, y el huevo de gallina feliz a baja temperatura, una delicia. En el Piz-taco, compendio de verduras de temporada y queso, se resume lo mucho de lo que es capaz de hacer el chef con los vegetales, para repetir y repetir, y el huevo a baja temperatura, preparación que en distintas formas es habitual en el menú, resulta sabrosísimo y delicado. Dos platazos.

Gazpaviche con Garum

Piz-Taco la taúlla

Huevo de Gallina feliz con pil-pil de cocido y carne de caza

 

Pasando ya al pescado y la carne, la dorada decepcionó algo, seguramente por que veníamos de un nivel altísimo de preparaciones, y no acabó de convencer, fue lo que menos gustó. Mejor el cerdo ibérico, sabroso y estupendo de punto, que si fue del agrado general de la mesa.

 

Dorada y ajo negro

Cerdo ibérico con salsa japonesa

 

Finalmente, respecto a los postres, destacar el tartar vegetal respecto al «chocolate», ambos ricos y cumplidores con el tono general del menú, aunque obviamente no es aquí donde esta el fuerte del mismo.

Tartar vegetal de remolacha y lacteos

Chocolate

 

Del servicio decir que resulta del todo correcto y atento, incluido el servicio del vino, lo que supone una mejora respecto a anteriores visitas. Da la impresión de estar todo mejor engrasado. Destacar el pan, que lo suministra Pan Moreno, panadería recientemente elegida entre las mejores panaderías de España , un muy buen detalle este.

En cuanto a la bebida, no se nos ofreció como la última vez maridar el menú, si bien, dado que éramos una mesa amplia, pudimos cambiar un par de veces de vino siguiendo los consejos del jefe de sala, lo que de facto supuso un maridaje. Si bien fue correcto y acompañó la comida, entendemos que aquí hay cierto margen de mejora. Echamos de menos tener disponible algún Jerez con los langostinos, a modo de aperitivo solo nos pudieron ofrecer un muy correcto vermut artesanal, y también nos faltó algún vino dulce para acompañar los postres. Es cuestión de ampliar algo las referencias de la bodega y tener alguna opción más para acompañar una comida mas que notable y elevar así el nivel de la experiencia.

Empezamos con un Casar de Burbia 2014 (Mencía – Bierzo), un vino muy correcto, conocido y con cierto predicamento en el sector hostelero, aunque resulta obvio que hay mejores mencías. Continuamos con «Sembro» 2016 (Tempranillo – Ribera del Duero), el más flojo, simplemente correcto. Finalizamos con un «Costumbres 2015» ( Garnacha y Graciano – Rioja baja), sin duda el mejor, un vino muy recomendable de elaboración artesanal que ya conocíamos, y que además (como los anteriores) se ofrece a un precio de lo más contenido, en consonancia con el del menú, lo que es de totalmente de agradecer.

 

 

A modo de conclusión podemos decir que La Taúlla es sin dudarlo una de las mejores opciones gastronómicas en el panorama murciano. Cocinero con talento, nivel medio muy bueno, muy alto en las verduras, y un lugar agradable y bien atendido. Además a un precio, que aunque ha subido algo, sigue muy ajustado para el nivel gastronómico que presenta. Un must en Murcia, esperemos que siga por el buen camino. Volveremos.

 

Visita Noviembre 2017

 

La Taúlla de Julio Velandrino

Calle Antonio Flores Guillamón 2

30100 Espinardo, Murcia

Telf: 868 07 99 80

Precio Medio 40 – 50. Euros.